lunes, 30 de junio de 2008

Gabriela Toscano y Carlos Rivas:

matrimonio tiempo completo




Vienen de trabajar juntos en "La prueba" y "La duda" y ahora, el director y la actriz, estrenan "Cómo aprendí a manejar". Las tres, ganadoras del Pulitzer. El tema es también complicado, polémico: la iniciación sexual de una preadolescente en manos de su tío de 45 años. Una "Lolita" contada desde la víctima. Aquí hablan del proceso creativo, dentro y fuera de la casa y de cómo ella acepta la exigencia del marido a la hora del trabajo.

Por: Laura Gentile

El habla más que ella. Ella asiente y sonríe. Parecieran coincidir en todo, relajadamente. Carlos Rivas y Gabriela Toscano no cultivan ningún cliché del matrimonio de artistas, cero histeria y divismo. Están felices porque vuelven a trabajar juntos después de hacerlo en las obras La prueba y La duda, ambas estrenadas con éxito durante los últimos dos años.En esta ocasión se trata de Cómo aprendí a manejar, de la norteamericana Paula Vogel, ganadora del premio Pulitzer, igual que las dos anteriores. Una obra en la que vuelven a tratar un tema que los apasiona: el de la transmisión familiar."¿Qué hace uno con los hijos? -se pregunta Rivas-, ¿cuál es la transmisión de la cultura familiar? Y ¿cuánto puede uno ayudar o lastimar muchas veces tratando de hacer lo mejor? La obra trata de eso. Cómo una persona que te da todo y se entrega absolutamente puede ser también la persona que más te daña".Es que la obra toca otro tema más ríspido, la iniciación sexual de una preadolescente en manos de su tío de 45 años. Un tío que al mismo tiempo es su maestro de vida. Y quien la ayuda a diferenciarse de la extraña familia a la que pertenece.Contada por la propia protagonista en forma de recuerdos frag mentados, la obra recorre sus distintas edades. Es así que Toscano debe interpretar a una niña de 11 años, una adolescente de 14, una joven de 18, etc...



Cuando elegiste la obra, ¿sabías que querías que la protagonizara Gabriela?


Carlos: Sí. Lo que pasa es que si tengo que ser honesto, hasta hace poco nunca habíamos trabajado juntos y la verdad es que me encanta trabajar con ella, más allá de nuestro vínculo personal, es una actriz tan sensible y tan dotada...


Gabriela: (en broma) Voy a tener que esforzarme más ahora.


Carlos: Además, es difícil encontrar a una actriz que pueda encarnar este tipo de papeles, que esté dispuesta a arriesgar tanto.


¿Y cómo lo hacés?

Carlos: (adelantándose) No sé cómo lo hace, pero le sale bárbaro.

Gabriela: Yo entro en ese mundo, como tener esa cabeza de niña y esos pensamientos, sin ser aniñada, me conecto con esa parte. Yo creo que es un poco jugar, las escenas están tan bien escritas que uno puede dejarse llevar.


¿Y cómo se llevan trabajando juntos?

Carlos: Es muy común que venga algún actor a decirme Che, no la tratés así a Gaby. Porque me dicen que la trato demasiado rigurosamente. Y es verdad, pero yo sé qué clase de actriz es y todo lo que ella puede hacer.¿Y a vos no te molesta?Gabriela: No, la verdad que no. A veces... Pero ser riguroso tiene que ver con que no se te escapen los detalles.


¿Y vos sos celosa?

Gabriela: No. ¿No? (lo mira y le pregunta a él).

Carlos: Yo no lo he percibido...

Gabriela: Lo que pasa es que el clima que genera Carlos es un clima de equipo y no hay lugar para otras cosas.
Carlos: Gaby no tiene ninguna actitud de diva, al contrario. No está atada a esos clichés Ay, esto no lo hago o poneme la luz así...
Volviendo al tema de la transmisión familiar, ¿creen que se puede manejar?
Carlos: No. Creo que uno hace grandes esfuerzos para transmitir lo mejor pero lo que uno de verdad transmite no es lo que uno dice. Los chicos son como esponjas, toman lo que de verdad pasa.Entonces lo ideal sería tratar de evolucionar lo más posible antes de la decisión de tener un hijo...
Carlos: Cuando era más joven creía que sí. Pero hay una zona en la vida de cada uno que se va a jugar en forma personal. Cada uno aprenderá a cuidarse solo, incluso, a veces, de sus propios padres.

Gabriela: Y a pesar de todo, en determinadas familias hay alguien que es el emergente, que puede dar 10 pasos adelante y cambiar el rumbo, llevando consigo esa carga que mamó durante su infancia. Eso tiene que ver con esta obra.

¿Poder zafar de ciertos mandatos depende de una fuerza personal?

Carlos: Sí, y también de encontrar algún maestro, alguien que pueda abrir algunas puertas que es lo que ella encuentra en su tío.

¿En tu caso te pasó?

Carlos: Sí, con mi hermano mayor. El fue el primero de la familia en llegar a la universidad, eso me transmitió la posibilidad de pensar que uno podía no ser sólo hijo de una familia de inmigrantes un poco brutos.

Compartíamos la habitación y yo lo veía de noche, dibujar sus planos. Me acuerdo que tenía frases pegadas en las paredes del Martín Fierro...


¿Y en tu caso?

Gabriela: Yo creo que fui emergente de mi familia ya de muy chica. Empezar a actuar y meterme en este mundo me dio la posibilidad de tener otro camino. Yo tuve muchos maestros que me enseñaban viéndolos actuar, veía mucha gente diferente y creo que eso marcó mi rumbo.


Carlos: Gaby ha trabajado prácticamente con todos los grandes actores de este país. Siempre nombrás a Susana Campos...
Gabriela: Era muy amable, lo mismo que Diana Alvarez. Después hubo otros, Ana María Picchio, Miguel Angel Solá, en la época de Nosotros y los miedos.En la difusión se habla de 'prohibida historia de amor consentido'...
Carlos: La obra es claramente la historia de un abuso. Lo que ocurre es que cuando uno se mete profundamente en el tema, lo que trata la obra es de describir cómo ocurre, cómo es el mecanismo. La autora dijo en una entrevista que leyó Lolita de Nabokov y que le fascinó siempre la idea de escribir la historia de un abuso desde el lado de la víctima.Rivas se queda pensando y agrega: "Me parece importante destacar que la historia está contada por esta mujer cuando es adulta. Por lo tanto tiene un tono compasivo, ella ya ha podido elaborar lo que le ha pasado con su tío y lo ha podido perdonar. Entonces tiene un tono de redención personal".
¿Y vos, Gabriela, alguna vez pensaste en dirigir?
Gabriela: La verdad es que no. Hay que manejar un barco y hay que tener agallas y hay que saber cómo funciona... Cuando lo veo a él y veo el rol del director, digo ¡Uy, Dios mío, pobre!

La mejor Toscano

Silvina Lamazares
Siempre sonarán esas voces condenatorias que sugieren para qué mezclar, para qué llevar el matrimonio a escena o el escenario a la cama. O las que sostienen que donde se come.... Siempre habrá quien imagine que en la elección de un ser querido para trabajar con uno puede haber especulación. Lo mejor es actuar, en vez de contestar. Como hicieron Toscano y Rivas con la puesta de La prueba, la obra con la que se animaron a trabajar juntos. O como cuando él la eligió para reemplazar a Susú Pecoraro en La duda, una parada difícil para ella. Y las dos veces salió la mejor Toscano. Cuando el conocimiento mutuo más profundo se convierte en una yapa, ¿por qué no sumar? De eso se trata, al cabo, de sumar. Que no es lo mismo que mezclar.


Un equipo muy sólido


Protagonizada por Gabriela Toscano y Gustavo Garzón, el elenco se completa con María José Gabin, Abián Vainstein y Mariana Melinc.Un equipo que Rivas eligió cuidadosamente y ante el cual se deshace en elogios: "María José Gabin es una excelente actriz —asegura entusiasmado— y tiene una relación con respecto al trabajo fantástica, todo el tiempo aporta algo. A Gustavo Garzón lo conozco mucho más. Mariana trabajó con nosotros en La duda y siempre que leía la obra pensaba que ella tenía que estar. Y Abián trabajó conmigo en La noche de la iguana, un excelente actor."Cuando se le pregunta sobre la convocatoria de la interesante fotógrafa Flavia Da Rin, Rivas explica que se la recomendó Gabriela: "Un día me dijo vi unas fotos que tenés que ver". Con sus figuras distorsionadas, la estética de Da Rin combinaba perfecto con la de la obra. "Es que la familia protagonista es muy disfuncional —explica Rivas—, primitiva, casi deforme".



Podrá verse, desde el viernes, en el Lorange, Avenida Corrientes 1372, $70.





Fuente :Diario Clarin lunes 30 de junio 2008
Carlos Rivas y Gabriela Toscano:
estrenan Cómo aprendí a manejar


Un matrimonio muy teatral

El director y la actriz se caracterizan por hacer obras de teatro comercialesde muy buena calidad; tienen su grupo y un productor fiel que confía en ellos


Empecemos por el principio. ¿De qué se trata Cómo aprendí a manejar , la elogiada obra de Paula Voguel, a cargo del mismo equipo de La prueba y La duda ?
"Se trata de la historia de una niña que vive dentro de una familia que, indirectamente, hace que crezca más rápido de lo que tiene que crecer. La familia la erotiza, pero ella es sólo el emergente de un entorno más allá de todo lo que le pasa", cuenta Gabriela Toscano, protagonista de la pieza junto con Gustavo Garzón, María José Gabin, Abián Vainstein y Mariana Melinc. "Se trata de qué hace uno, como adulto, para ayudar a los chicos a entrar a este mundo cruel en el que nosotros ya aprendimos las reglas pero ellos, no", apunta a su turno Carlos Rivas, el director del trabajo que se estrena el viernes, en el Lorange. Y que, además, es su esposo.

Desde otra óptica, cuando Checho, técnico de sonido del montaje, terminó de ver una pasada, fue mucho más directo: "Cuando empezó, me dije: «¡Huy, Rivas se fue al carajo..! ¿Esto es un grotesco? ¿Es una comedia?». Ahora, ¿ves?, mirá cómo tengo la piel...". Y la piel de gallina de Checho, como todos sabemos, es un tester infalible. Así es la obra en la que a la tal Lil y a su tío Peck les tocó vivir en medio de un clima en el que los límites de las pautas sexuales están en duda, están a prueba.

Hay otra cosa cierta: después del éxito de críticas, premios, repercusión de público que merecidamente tuvieron los dos trabajos anteriores, Rivas y su gente se han transformado en exponentes de un teatro comercial de calidad. Un tipo de teatro que cualquiera, yo mismo, podría llamar como "teatro serio" (y las comillas son fundamentales en esta afirmación tan dudosa). ¿Qué ingredientes formarían parte de ese combo? Ni ellos lo saben. Por lo pronto, se dibujan algunas coordenadas en este tríptico en el cual, por ejemplo, tienen en común elencos no muy numerosos y el apelar a textos fuertes de lengua inglesa.

"Tengo una tendencia a reparar en el teatro de lengua inglesa porque siempre me ha interesado mucho. Por otra parte, la cantidad de personajes es una cuestión de producción. Ya casi los autores no escriben obras para más de cinco o seis personajes, cosa que viene desde hace mucho tiempo y que es verdaderamente lamentable -apunta el talentoso director-. Podría sumar otra coordenada, como vos decías antes: creo en el teatro de los autores. En los últimos años, se ha valorizado mucho la figura del director, del director-autor... Sin embargo, para mí, la palabra es muy importante. Y quiero que esa palabra tenga algún eco en la comunidad, aunque lo que te estoy diciendo te suene un poco setentista."Deseo cumplido
Más adelante, dirá casi al pasar: "Hago teatro porque me gusta". Quizá, sencillamente, ahí radique la fuerza vital para encarar el resto (un resto que poco importa si es setentista o exponente de las nuevas dramaturgias de ruptura).

La historia que plantea este texto ganador del Pulitzer hace diez años es, probablemente, lo que convenció a Gabriela Toscano a sumarse al proyecto. "Desde hace mucho tiempo y recién se dio ahora", apunta la actriz de Vulnerables y Amas de casa desesperadas.

-¿Fue rápido el proceso?
Carlos: -Muy rápido.
-Pero desde el momento en el que deciden hacer una obra, ¿cómo siguen, salen a buscar un productor?
Carlos: -Tenemos casi un grupo armado. El productor de estas tres obras es un ex alumno mío que una vez me dijo que le gustaría producir teatro. Con La prueba se le hizo realidad el deseo. Ahí se armó un grupo de teatro. Encuadramos bien esto como parte del circuito comercial, porque forma parte de él, pero su forma de producción no es la clásica. Terminamos armando casi una banda que, de alguna manera, yo busqué porque después del montaje de Cristales rotos [pieza de Miller que estrenó en los noventa], pasé muchos años sin dirigir porque me había quedado enojado con el modo de producción. Al final, terminamos montando textos que otros productores no harían. Es más, Cómo aprendí a manejar no es una obra políticamente correcta y puede molestarle a mucha gente. La autora es una militante del feminismo, lesbiana
Quizá por esos condimentos cuando le comentaron a gente del medio que estaban por hacer este texto, cuentan que muchos le bajaron el pulgar. En medio de este contexto, el personaje de Toscano es sumamente complejo. Por empezar, es víctima de un abuso sexual cuando era joven. Y, durante la trama, hay ciertos saltos temporales que, a priori, dificultan más la interpretación. "Como actriz es un desafío pasar de ser la relatora de la historia y, de repente, tener 15 o 26 años. Entrar y salir de eso es fantástico. Igual, los cambios son muy sutiles, sin cambios de vestuario importantes. Me conecto con lo que me imagino con mis 15 años. Sin ir más lejos, ayer me vino la imagen de esos pañuelitos todos bordados, con encajes; ¿te acordás?", dice Toscano.
-¿Por qué esa imagen?
-No sé La obra está cargada de sutilezas.

-Pero, en lo personal, ese pañuelo que me estoy imaginando tiene cierta ternura. Ahora bien, detrás de eso hay una historia pesada y un humor latente. Parecen todos elementos contrapuestos...

- Cómo aprendí a manejar genera muchas cosas. Hay momentos redensos y también humor, pero básicamente tiene mucha ternura. Y creo que eso tiene que ver con el perdón que pone la autora, que te cuenta una historia en la que te permite reflexionar.
Por Alejandro Cruz De la Redacción de LA NACION


VOGUEL, UNA ACTIVISTA GANADORA DEL PULITZER
"Para mí, ser feminista no significa mostrar el lado positivo de la mujer. Para mí, ser feminista significa observar las cosas que me perturban, mirar las cosas que me duelen como mujer", dijo alguna vez Paula Voguel, la autora de Cómo aprendí a manejar .


Ganadora del Pulitzer en 1998 por la pieza que se estrena en Buenos Aires, estuvo hace unos años en Chile, donde dio una charla en el marco de Primer Festival de Dramaturgia Norteamericana. Como académica de la Brown University, desarrolla estrategias para que los jóvenes se acerquen al arte dramático. "El teatro no está bien mirado por los escritores y académicos de mi país. Es como un hijo bastardo de las artes", sostuvo en aquella oportunidad.

En ese encuentro, recordó una serie de ejercicios destinados a desplegar la imaginación (los llama back offo "competencia de cocina") en los que, junto con otros escritores, se desafía a escribir una obra en 48 horas y, luego, desafían a un grupo de actores para que la monte en 12 horas.

Paula Voguel es, además, una de las intelectuales preocupadas por cuestiones de género y minorías sexuales. De hecho, un texto suyo formó parte de la película Historias comunes, como parte de un tríptico junto con otros de Terrence McNally y Harvey Fierstein.
En aquel encuentro junto al público chileno, acotó: "Soy una lesbiana que ama a los hombres... Pero lo que nunca se me olvida es que soy una artista de teatro. Toda mi vida he estado enamorada del teatro".
Fuente: Diario La nacion Lunes 30 de junio de 2008

sábado, 28 de junio de 2008

GABY VUELVE AL TEATRO
PROXIMO 4 DE JULIO ESTRENO
"COMO APRENDÍ A MANEJAR"
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El mismo equipo de producción que realizara las multipremiadas “La Prueba” y “La Duda”, presentarán en esta oportunidad una controvertida obra de Paula Voguel.COMO APRENDI A MANEJAR, texto que obtuvo el Premio Pulitzer, se presentará en el TEATRO LORANGE a partir del próximo 3 de julio.Dirigidos por CARLOS RIVAS, GABRIELA TOSCANO y GUSTAVO GARZON serán los protagonistas de esta prohibida historia de amor consentido contada con mucho humor; quienes estarán acompañados por María José Gabin, Abián Vainstein y Mariana Melinc. El diseño de iluminación será de Fernando Dopazo, quien también tendrá a cargo junto a Carlos Rivas de la escenografía. Goga Dodero será la encargada del vestuario, y la multipremiada Flavia Da Rin se encargará de la fotografía.
COMO APRENDI A MANEJAR es la historia sorprendente, salvaje y conmovedora de la relación entre una adolescente y un hombre de cuarenta y cinco años. A través de los ojos de una niña empujada a un tormentoso vínculo que despierta la oscura obsesión sin frenos de un adulto, la autora construye sin embargo un relato apasionado lleno de compasión y perdón.
COMO APRENDI A MANEJAR no deja de ser al mismo tiempo la historia de un amor prohibido y maldito… y un cuento de supervivencia, tan extrañamente divertido como devastador, en el que una mujer aprende las reglas de la ruta y de la vida con el girar de las ruedas de un auto.Una obra maestra, profunda y sensible, que nos sumerge en la maravillosa metamorfosis femenina del tránsito entre la niña y la mujer, a bordo de un automóvil lanzado a toda velocidad por las rutas de la vida.
APRENDIENDO A MANEJAR en los ensayos
En pleno proceso de ensayos de nuestro nuevo espectáculo “Como aprendí a manejar” los actores (Gabriela Toscano, Gustavo Garzón, María José Gabin, Mariana Melinc, Abián Vainstein) y yo estamos descubriendo las sorpresas que nos ocultaba ésta obra a nosotros mismos. ¿Cómo puede ser que nos divirtamos tanto y que en todos los ensayos, en algún momento, tengamos que detener el trabajo en medio de verdaderos ataques de risa colectivos? No es que esté mal (de hecho suele ocurrir en todos los trabajos) sino que nos sorprende la potencia humorística que encierra esta obra, tratando un tema tan ríspido como la iniciación sexual de una preadolescente en manos de un hombre de 45 años… que además es su familiar directo. La autora Paula Vogel (“Premio PULITZER” por esta profunda y encantadora obra) nos mete de lleno en el mundo de una primitiva y “extrañamente erotizada” familia, a la que tenemos que dar vida. Y así estamos, obligados a recordar a cada momento las experiencias más secretas, prohibidas y cruciales de nuestras propias adolescencias. Pasamos de la risa al asombro, de las canciones de esas épocas al recuerdo de nuestros padres, atónitos ante nuestras “escandalosas” aventuras de iniciación en la adultez. Pero en algún momento, en medio del ensayo del día, la sombra de un adulto poseído por la maldición de un secreto insoportable, se acerca a la niña protagonista de nuestra historia con una mirada cargada de Deseo. Y los actores y yo paramos de reír, para hacernos cargo de encarnar escenas y sentimientos brutalmente distorsionados. Ensayar “Como aprendí a manejar” está resultando una de las más conmovedoras y ambiguas experiencias artísticas que nos ha tocado asumir. Estamos atravesados por el material que hemos elegido, felices… y así seguiremos trabajando hasta el estreno, zarandeados entre la risa y el estupor.
Carlos Rivas


Fuente_http://www.smwpress.com

jueves, 26 de junio de 2008

El teatro cambia fuerte su oferta para el invierno 


Por: Carolina Liponetzky



El viernes 4 de JULIO debuta 
«Cómo aprendí a manejar» con Gabriela Toscano, Gustavo Garzón María José Gabín, de Paula Vogel dirigidos por Carlos Rivas, sobre una familia disfuncional. 


Fuente: Diario Ambito financiero

miércoles, 18 de junio de 2008


GRACIAS A ROSA POR ENVIARME ESTA FOTO DE GABY
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GABY en 1/2 FALTA

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ENTREVISTA A GABY: REVISTA RUMBOS



Por Martín Artigas
Llega apurada y se disculpa una y otra vez. Explica que un embotellamiento la retuvo casi quince minutos, y protesta porque en el medio del atascamiento se ligó el insulto de un taxista. “¿Cómo voy a avanzar si el de adelante está parado, y el de más adelante también?”, pregunta ofuscada, al tiempo que comienza a caminar sin percatarse de que de su bolso van cayendo papeles, un lápiz de labios, una birome… No se trata de una escena de Amas de casa desesperadas, la serie televisiva que la tuvo como protagonista el año pasado. Es, más bien, un día cualquiera en la vida de Gabriela Toscano.

El camarín, tenuemente iluminado, carece de colores, extravagancias y ornamentos. Apenas unas pocas fotos y una nota de bienvenida de sus compañeros de elenco se distribuyen a lo largo de un espejo, y dan las únicas pistas de que no se trata de un cuarto deshabitado del Liceo, el teatro más antiguo de la ciudad de Buenos Aires. Es allí donde cada noche de función, la actriz comienza su metamorfosis hacia la hermana Luisa, el personaje que interpreta en La duda.

La propuesta para ponerse en la piel de esta monja llegó a fines del año pasado a manos de su marido y director de la pieza, Carlos Rivas. Tras una primera temporada exitosa, Susú Pecoraro decidió renunciar al papel para dedicarse de lleno a un proyecto televisivo, y hacía falta un reemplazo que esté a la altura de las circunstancias. “Tenía un mes nada más, y la verdad es que eso es muy poco tiempo para preparar un personaje, y mucho más siendo la protagonista. Fue un desafío muy grande para mí”, explica la actriz.

-¿Cómo es la hermana Luisa?

-Es una mujer muy sufrida, más allá de que la gente la vea muy dura, es una mujer que ha perdido a su marido en la guerra. Está sola y se va quedando más sola a lo largo de la obra. Por eso, a pesar de ser tan rigurosa y tener un humor bastante irónico, conmueve. Ella, como directora de un colegio religioso, se pone sobre sus espaldas una misión, y esa misión es la integridad de los chicos. Tras eso va a ir, y a todo el que se interponga va a tratar de hacerlo caer.

-Al igual que en La prueba, te toca encarnar a una mujer que debe luchar contra determinadas estructuras y convencionalismos. ¿Te sentís identificada en algún punto con ese tipo de personajes?

-No lo había pensado así, pero es cierto. En La prueba debía enfrentar al machismo reinante en el mundo de las matemáticas, y en La duda surge el tema del rango inferior que tienen las mujeres dentro de la Iglesia. Pero no me identifico en ese aspecto. Es verdad eso que dicen que a las actrices se les paga menos y se les exige que cuiden más el cuerpo. Pero yo no lo vivo tanto así. Quizás tiene que ver con que empecé a trabajar desde muy chica, entonces como que ya tengo mi lugar ganado.

De niña a mujer

¿Cómo llegaste a la actuación?

-Empecé a los cuatro años. En ese momento mi familia había dejado mi Uruguay natal para instalarse en Argentina, y como mis padres trabajaban, era mi hermana la que me cuidaba. Un día, unas amigas de ella la inscribieron en un concurso de televisión que se llamaba Música en Libertad Infantil, en el viejo Canal 9 y me llevaron a mí también. Yo empecé a bailar y fui quedando, pasando las distintas instancias. Nunca supe cuántos chicos éramos, pero según mi mamá, había un montón, dos mil, una cosa así…

-Así comenzó tu carrera…
-Claro, después de eso empecé en Alta Comedia. La verdad es que, por entonces, no había muchos chicos que trabajaran. Y para mí era como un juego pero también me insumía mucho tiempo, tenía que faltar al colegio…. Pero bueno, se fue dando naturalmente. Además, era apasionante porque en la tele se hacían muchas cosas de época, entonces también tenía el encanto del disfraz.

- ¿Cuándo dejó de ser un juego para convertirse en vocación?
-Yo creo que a partir de los veintipico. Ahí asumí que tenía un don para desarrollar. Hasta ese momento, la actuación era más bien una cuestión intuitiva. Es muy raro crecer dentro de una profesión, porque las vivencias de la vida te van modificando mucho. Por eso, después de sufrir en la adolescencia porque “yo no había elegido la actuación” y ese tipo de cuestionamientos propios de la edad, dejé de hacer tiras, empecé a hacer programas unitarios y a ser más selectiva con los trabajos.
-En esos momentos de crisis ¿se te cruzó la idea de dedicarte a otra cosa?
-No, la verdad que no. Fantasear, fantasee con un montón de cosas, pero después pensaba “¡pero si yo no se hacer nada!”. En un época, por ejemplo, quería ser maestra jardinera, estudiar algo, pero no… Además, yo siempre digo que siendo actriz, una puede ser de todo, puede tener cualquier profesión. En el sentido de actuarla, no de serlo.
El poder de elegir

Gabriela se muestra muy segura de sí misma. Mira a los ojos cuando habla, y parece disfrutar de explayarse en sus respuestas. Tiene en claro quién es y hacia dónde va, y ha sabido marcar y hacer respetar el límite entre lo público y lo privado a lo largo de sus más de 35 años de actuación. No hay escándalos alrededor suyo ni tampoco necesidad de provocar.

-¿Cómo elegís tus papeles?
-Es difícil porque yo creo que uno tiene que ofrecer y se tiene que ir renovando todo el tiempo en la profesión. A veces, el que quiere crecer con vos te “aguanta” el cambio, y el que no, te quiere ver haciendo siempre lo mismo. Uno va eligiendo y dice “esto lo hago porque me conviene y dentro de seis meses puedo hacer algo que me guste”. Es económicamente complicado vivir de la actuación, y mucho más dentro de una línea de conducta.

-¿Cómo lográs conservar tu intimidad en un medio tan invasivo?

-Yo creo que lo que tengo como actriz es mi mundo, es lo más íntimo que yo poseo. Entonces si quieren mirar por el agujero de una cerradura, me van a ver a mi actuando y me van a conocer como soy. Me parece muy bajo, muy obvio tener que portarse mal y ventilar intimidades para darse a conocer. Eso no tiene que ver con lo artístico, sino con un medio que vende y compra cosas. Dentro de esas reglas de juego, yo me acomodo queriendo ser un artista. No es un trabajo fácil, pero es posible.

-¿Qué proyectos tenés para este año?

-Voy a estar en el primer capítulo de Mujeres asesinas, junto a Adrián Suar, Dolores Fonzi y Carlos Belloso. Además tenemos pensado hacer una gira por el interior del país con “La duda”.

-¿Se hace la segunda temporada de Amas de casa desesperadas?

-Se iba a hacer en abril pero se pospuso para septiembre. La verdad es que sería bueno tener una revancha, que fuera en un horario fijo y se pudiera disfrutar un poco más. Fue una muy buena experiencia. Hubo mucha presión al principio por el hecho de hacer una remake de lo que fue un éxito en Estados Unidos y tratar de adaptarlo y al mismo tiempo respetarlo. Se trabajó con un humor diferente, muy distinto a lo que estamos acostumbrados a ver. Pero pienso que los cambios horarios desestabilizaron un poco al programa. Aún así, tuvimos una media de 18 puntos de rating, que a esa hora de la noche es mucho.

-¿Cuál es tu mirada sobre la televisión actual?
-La tele está muy infantil, con muy poco compromiso. Pero, a lo mejor más adelante la gente se empieza a cansar de algunos productos y cambia. En este momento, la mayoría no elige programas para pensar. Por suerte, yo tengo el poder del control remoto en mi casa, y puedo decir “esto no lo quiero ver, estoy perdiendo el tiempo y mi vida es demasiado valiosa como para estar espiando la vida de otros”.


Sin dudas

Luego del éxito teatral de La prueba, Carlos Rivas volvió a apostar a una pieza ganadora del Pulitzer: La duda, de John Patrick Shanley. Y no se equivocó: protagonizada por Gabriela Toscano, Fabián Vena, Magela Zanotta y Silvia Baylé, la obra obtuvo varios premios, buenas críticas y aceptación por parte del público.

El relato se sitúa en un colegio religioso neoyorkino, en 1964, y narra la búsqueda de la directora de la institución tras ser alertada acerca de las actitudes sospechosas que ha desarrollado el cura párroco con uno de sus alumnos. Una búsqueda que mantiene en vilo no sólo a sus personajes, sino también al público. “La historia consigue hacerte dudar acerca de si el padre Juan es culpable o inocente”, afirma Gabriela Toscano. “Muchas veces, la percepción de la gente cambia de acuerdo a cómo hagamos la función. Con un gesto o una entonación basta para que la balanza se incline para un lado o para otro, por eso tenemos que corregir continuamente con mis compañeros y el director”.

Sin embargo, para ella, Rivas no es sólo “el director”, sino también su pareja desde hace casi quince años. “Ya hicimos La prueba juntos, así que esta es nuestra segunda experiencia. La verdad es que me encanta trabajar con mi marido” dice, desentendiéndose de porqué a todo el mundo le provoca tanta curiosidad que un matrimonio pueda compartir espacios laborales. “A veces discutimos sobre lo que hacemos, pero es una persona a quien admiro mucho como director, porque sabe contar una historia y sacar lo mejor de vos”, explica.

“Quiero hacer más cine”

“Para contar una historia, tenés que lograr que tu ego de actor no te supere, porque si empezás a actuar regodeándote en tu trabajo, se pierde de vista el verdadero objetivo: hacer que el público reflexione”. Esa es la manera en que Gabriela Toscano entiende la profesión. Una profesión que viene forjando desde aquél primer baile ante las cámaras de canal 9, a los cuatro años.

Montevideana de nacimiento, la niña desembarcó inmediatamente en una televisión argentina ávida de talentos infantiles: entonces eran Andrea Del Boca, Marcelo Marcotte y Pablo Codevila quienes hacían furor en novelas y telecomedias. Así, durante los ‘70, Gabriela trabajó en publicidades, hitos televisivos como Jacinta Pichimahuida, la maestra que no se olvida y Alta Comedia, y películas como Los chicos crecen, junto a Luís Sandrini, y La Mary, donde interpretó el papel de Susana Giménez de niña.
Pero la chica quería más, y en la adolescencia se animó a trabajos más “jugados” en cine: tuvo papeles en las innovadoras “El exilio de Gardel” (1985) y Sur (1988), de Fernando “Pino” Solanas. En teatro, se destacó en obras como Madera de reyes, La gaviota, y en la exitosa La prueba.

Ya en su adultez, la participación en programas como Primicias, Culpables y Son Amores le otorgaron popularidad y reconocimiento, pero a la vez parece haber rezagado a la actriz de cine. “Me encantaría hacer más películas. Es como una asignatura pendiente. Creo que estoy en un momento en el que tengo ganas, y si llega el papel, será muy bienvenido”, cuenta.


FUENTE: Abril de 2007, Revista Rumbos

martes, 10 de junio de 2008

PELIS DE GABY en el CABLE ESTE MES DE JUNIO
PELICULA : NO QUIERO VOLVER A CASA (2000)

Narra la historia de una familia rica y otra pobre, muy parecidas entre sí, que se ven unidas por un asesinato y por Susana, una prostituta. Ambos grupos adolecen de falta de cariño, las emociones parecen dormidas y sus hijos quieren emprender un viaje que los aleje de la descomposición familiar.

CANAL : Volver
DÍA : Domingo 15 de junio
Horario: 23:25 hs.
Atención más peliculas de GABY este mes por el cable

PELICULA : DEBAJO DEL MUNDO (1987)

En la Polonia de 1941,
un campesino judío y su familia
se esconden de los nazis.

CANAL : Volver
DÍA: Miércoles 11 de junio
Horario: 00:30 hs
______________NUEVAMENTE
GRACIAS , GRACIAS , GRACIAS !!!!!


[click sobre la foto para agrandar]


Recibí estas maravillosa fotografías de Gaby
Enviadas por Rosa y quiero compartirla con todos ustedes.
Son de la obra de teatro LA PRUEBA (2004)
Estoy feliz por este regalo, GRACIAS por el envio...
Silvy

jueves, 5 de junio de 2008

GRACIAS , GRACIAS , GRACIAS !!!!!

[click sobre la foto para agrandar]
Recibí esta maravillosa fotografía de Gaby
Enviada por Rosa y quiero compartirla con todos ustedes.
Estoy feliz por este regalo, GRACIAS por tu envio...
Silvy

miércoles, 4 de junio de 2008

Atención Para los que quieren ver a Gaby en ...
PELICULA : LA MARY (1974)

CANAL : Volver

Sábado 07 de junio,

Horario: 23:35 hs

martes, 3 de junio de 2008

NUEVOS COLLAGES DE ITA!!!!!!
TELENOVELA "ROSA DE LEJOS"



(CLICK SOBRE LAS FOTOS PARA AGRANDAR)

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